Llegar a los 40

Empecé a escribir este post a dos días de cumplir 40 y lo terminé cuatro días después. Necesitaba estar un poco en el antes y un poco en el después para hacerlo con calma, aunque confieso que mi ansiedad se disparó al empezar noviembre porque aún no tengo certeza de nada, estoy en un constante aprendizaje.

En instagram inicié un reto con la etiqueta #RetoKareta40 donde subí una foto (selfie) diaria desde el 1-11 hasta el 16/11. En ese reto tocaba un tema que tuviese que ver con lo vivido ese día y que se pudiese relacionar con cosas que había aprendido o cambiado.

Los últimos 10 años han sido una montaña rusa, mis 30 fueron una década de trabajo interno y externo, porque he cambiado tanto en relación conmigo misma y con los demás que si pudiera ir a hablarle a la yo de 25 no creería nada de lo que me diría.

El trabajo interno

La feminista que hay en mí. La lucha feminista, que me parecía a veces exagerada o innecesaria, tomó un nuevo sentido en mi vida primero cuando me casé y luego cuando me convertí en madre. Como mamá enfrenté la paralización de mi vida laboral como la conocía, entré en un limbo, en una especie de universo paralelo donde el tiempo se detiene.

Es el tiempo del bebé; un tiempo que flota y que no tiene comienzo o final… No es negativo ni hace daño, es más, es un tiempo donde empiezas el viaje hacia dentro y te das cuenta que ya no eres la misma. El problema se da cuando el mundo exige que te reincorpores a lo que dejaste antes de entrar, sin tomar en cuenta que no puedes hacerlo del todo porque tus prioridades y perspectivas cambiaron aunque no quieras darte cuenta.  Continue reading