Después de 13 años, mis redes (los blogueros) están y me sostienen.

Siempre, antes de hablar de ‘las redes’, me he visto en la necesidad de aclarar que no hablo de Internet o de las plataformas (software, app…) que allí funcionan. Siempre hablo de la gente, de las personas que en algunos casos usan Internet; y de las que se suscriben, leen, escriben y producen contenido para las diferentes plataformas. La gente es la red, porque se conectan unas a otras y crean vínculos al tener valores e intereses comunes, vínculos que fortalecen al compartir, colaborar e interactuar juntos.

Dicho lo anterior, ayer pude constatar (de una forma diferente) que la red que empecé a armar hace mas de 20 años está ahí, obviamente hay miembros más jóvenes o recientes, pero está, me mece y me sostiene.

Así como las telas de araña, hay que empezar a tejer en algún punto y así como la araña empieza siempre en el centro, no lo hace sin tener primero seguridad y dos puntos de apoyo. Esos puntos son en muchos casos la familia (tus padres y hermanos o la que creas con tu pareja).

Luego de conseguir el apoyo que en mi caso, como hija de padres divorciados, fue el crear una familia propia donde mi pareja ha sido, hasta ahora, el punto más fuerte de mi red, empiezas a tejer desde el centro, extendiéndote lo más que puedas.

Pero así como podemos usar el símil de la tela de araña para lo positivo, también podemos usarlo para lo negativo.

Las arañas construyen sus telas principalmente para cazar y comer, por lo que habrá gente que te atraerá a las suyas para devorar tus fortalezas y/o energía. Podemos llamarlas redes toxicas, redes que hay que aprender a transformar en canastas de baloncesto para en ellas encestar, ganar y acumular puntos para la experiencia. Esas redes toxicas pueden estar en las relaciones con la familia,  los amigos o con los compañeros de trabajo…

He tenido la fortuna de tener redes toxicas en todos los ámbitos, y aunque fue doloroso, la acumulación de puntos me ha convertido en la persona que soy hoy.

También hay otras redes que te marcan la división del campo de juego o batalla como la malla del volleyball. Redes que te marcan el límite, la zona de tu poder o de tu influencia y dependerá de tu estrategia el saber dónde y cómo bloquear ataques para dar el remate y hacerle punto al contrario. Y ese otro con el que se compite o se adversa no necesariamente es un grupo o una persona; a veces son metas, problemas a resolver o uno mismo.

Al publicar el primer post de este blog apareció una parte de mis redes. Gente que conocí; en la que me apoyé y con la que, en muchos casos, trabajé gracias a Internet.

Gente que ha estado en mi vida por más de 13 años, viendo a mis hijos crecer en vídeos y fotos, gente que celebró mi emprendimiento, gente que sufrió conmigo mi ida del país y con la que me he consolado porque ahorita la mayoría de los venezolanos estamos regados y rotos.

Mis redes están ahí como la hamaca que mece, como los brazos que acunan o como la malla de los trapecistas… familia y amigos, que en algunos casos no he visto más allá de la videoconferencia o la foto, pero a los que quiero con toda el alma y a los que les debo desde consuelo hasta terapia de la risa.

Con esas personas que están en mi red de blogueros crecí en respeto y tolerancia al poder debatir, compartir y crear desde hace 13 años.

Con ellos también aprendí, usando ahora el fútbol, a convertirme en una arquera que tapa los goles del odio. Porque ser parte de la diáspora y con todo el sufrimiento que estamos padeciendo los venezolanos, es vital cuidar nuestras redes de ese sentimiento.

Leyendo todos sus mensajes en las diferentes plataformas me he dado cuenta de lo afortunada que me hacen.

Amigos, los quiero.

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10 Comments

  1. Martha Beatriz

    Bravo ❤️

  2. Caterina Moranti

    Me encanta volver a leerte! Gracias a Dios tuve la oportunidad de conocerte personalmente. A comerse el mundo de nuevo!

  3. Querida amiga:

    ¡Bienvenida de vuelta! A ver si aprovecho el impulso y retomamos el diálogo.

    Te quiero y te admiro.

  4. ¡Estoy muy contenta!

  5. Que emoción volverte a leer! Me trae muchos gratos recuerdos de bloguera, de nuestra comunidad venezolana bloguera, de tiempos mejores… quizás me anime y todo a escribir algo de nuevo!!

  6. Volver a empezar es lo más difícil, sea lo que sea. En lo personal tengo la espinita de volver a empezar un Blog, me hace falta ese espacio donde expresar y debatir ideas con todas esas personas, que como plasmas aquí llegamos a conocernos apreciaremos y respetarnos tanto que se volvieron parte de uno. Siempre vamos y volvemos…
    Bravo por este regreso!

  7. Linda Kare.
    Emigramos de país, emigramos de plataformas… volveremos a los blog, esperemos que al país también podamos hacerlo. Saludos!

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